NUTRICION Y DEPORTE

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Reproducimos un interesante articulo sobre Nutricion y Deporte.
Nutrición y Deporte


Ejercicio prolongado. Sí.
Alejandra Rodríguez Pérez

Los periodos prolongados de ejercicio moderado son preferibles a los programas cortos de gran intensidad.
El verano está cada vez más cerca. Con la llegada de los primeros calores casi se impone la. necesidad de lucir un cuerpo esbelto en bañador. Por estas fechas, los gimnasios y centros deportivos se llenan de personas que quieren perder en poco tiempo los kilos acumulados durante el invierno y recuperar la forma física a la que no han prestado atención en todo el año.
Sin embargo, la mayoría de estos apresurados esfuerzos no tendrán ninguna recompensa si no se mantienen en el tiempo. En lo referente a dieta y ejercicio, cada día está más claro que estamos ante lo que podríamos llamar una carrera de fondo en la que no cuenta tanto cómo se empieza, sino cómo sé termina.
Dos trabajos publicados recientemente han venido a corroborar estas afirmaciones que, por otra parte, no dejan de repetir los expertos en nutrición y deporte, especialmente en estas fechas en las que casi todo el mundo sé vuelve loco por ponerse en forma


Nutrición y Deporte


PRIMER ESTUDIO

La revista Nature recoge en su edición de marzo un estudio elaborado por un equipo de investigadores M Departamento de Biología Humana de la Universidad de Maastricht (Holanda) en el que se demuestra que los periodos prolon gados de ejercicio moderado (montar en bicicleta, caminar, correr a ritmo suave ... ) son mucho más efectivos a la hora de quemar grasas y gastar energía que los programas breves de ejercicio más intenso. En consecuencia, si una persona se quiere desprender de los kilos superfluos es mucho mejor que haga deporte habitualmente y sin agotarse, en lugar de dejarse la piel en el gimnasio unos cuantos días al año.
En el trabajo tomaron parte 30 personas completamente sanas (14 mujeres y 16 hombres) Todos los integrantes de la muestra tuvieron que llevar un acelerómetro portátil que registraba y almacenaba la aceleración de los movimientos M cuerpo con intervalos de un minuto. También escribieron un diario en el que reflejaron todas las actividades físicas que llevaban a cabo a lo largo de la jornada. El objetivo de todas estas mediciones no era otro que establecer el nivel de actividad física, o gasto energético medio, de cada individuo.
Tras analizar todos los datos, los autores del trabajo observaron que sólo los individuos encuadrados en la categoría que englobaba las actividades de intensidad moderada presentaban un nivel de actividad física óptimo, es decir, presentaban un buen equilibrio entre el consumo y el gasto energético. Por el contrario, "no se produjo esta relación en las personas que pertenecían a las categorías de gran intensidad, presumiblemente porque éstas suelen ser, por su naturaleza extenuante, de muy corta duración", ha aclarado Kiaas Wester~ terp, director de esta investigación.
Finalmente, se establecieron tres categorías: intensidad baja (estar sentado, recostado o de pie sin hace nada); intensidad moderada (caminar o pedalear, por ejemplo) e intensidad elevada (trabajos domésticos, deporte programado, gimnasia)
Estos resultados coinciden con los de otros trabajos realizados con población obesa. En estas investigaciones se ha comprobado que las personas con sobrepeso que combinan deporte intenso con una dieta restrictiva experimentan una pérdida de peso demasiado significativa porque el gasto energético producido por el ejercicio añadido se compensa con una reducción gasto calórico cuando se realizan otras actividades cotidianas
De esta forma, los que quieran aumentar su tasa metabólica deberían cambiar el sedentarismo por las actividades moderadas, como caminar o montar en bicicleta, pero no agotarse haciendo gimnasia. Las actividades suaves y mantenidas se toleran mejor que las que cansan mucho, especialmente en el caso de las personas obesas y las de mediana edad.
En definitiva, "lo mejor es lograr la proporción y repartir mejor los periodos de actividad suave y moderada, que es lo que realmente eleva el parámetro M gasto energético", resumen los autores. Aumentar la actividad física total conlleva muchos beneficios para la salud y, además, evita que el organismo gaste menos de los que consume y, en consecuencia, se engorde.

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SEGUNDO TRABAJO

El segundo trabajo hace referencia a los beneficios cardiovasculares que conlleva adoptar una alimentación pobre en grasas. Si bien este consejo, junto con el de aumentar la tasa de ejercicio, es uno de los primeros que se dan para reducir el riesgo de enfermedades coronarias, un estudio reciente ha demostrado que, al igual que ocurre con el deporte, las ventajas de este tipo de dieta pueden tardar un tiempo en ser clínicamente significativas, por lo que debe ser mantenida a largo plazo si se quieren notar sus efectos.
El trabajo, publicado en el British Medical Journal y elaborado por científicos del Hospital General de Southampton (Reino Unido), ha llegado a esta conclusión después de revisar 27 estudios que evaluaron el impacto de una dieta baja en grasas en la salud cardiovascular, lo que supuso una muestra final de más de treinta mil personas.
Según parece, la protección de una alimentación con pocas grasas sólo era apreciable en los trabajos de mayor duración. Concretamente, los mejores resultados sé notaban después de dos años. Los autores de esta metaanálisis son conscientes de que sus conclusiones pueden desanimar a los pacientes que quieren ver resultados más rápidamente. ﷓ Sin embargo, recuerdan que en otros trabajos se ha comprobado que, por ejemplo, una reducción mínima colesterol plasmático se traduce en una disminución muy importante del riesgo de sufrir un infarto.
Asimismo, esta alimentación ayuda a prevenir la obesidad y mejora las cifras de glucosa en sangre.
En cualquier caso, estos hallazgos demuestran que las medidas que se adopten para lograr una mejor forma física y una salud óptima, ya sean dietéticas o deportivas, deben ser suaves y mantenerse en el tiempo. De lo contrario, el efecto puede ser, incluso, el contrario al que se busca.